Irene Lozano
Contra la bazofia digital
Internet se ha llenado de textos impecables en apariencia, pero vacíos de significado. Correos, informes, artículos, libros enteros producidos por inteligencia artificial que no saben lo que dicen. Este libro le pone nombre: bazofia digital. Y no se queda ahí.
Contra la bazofia digital indaga en lo que los modelos de lenguaje le hacen a nuestro cerebro, a la conversación interior, al pensamiento que se forma despacio, con fricción, entre la duda y el esfuerzo. Pero eso no es todo: la IA también está cambiando las relaciones humanas, que necesitan presencia, cuerpo y silencio, así como nuestra capacidad de distinguir lo verdadero de lo falso. No es un ensayo sobre tecnología: es un ensayo sobre el núcleo de lo humano que estamos en riesgo de perder.
Frente a la euforia tecnooptimista y la resignación acrítica, este libro personal se adentra en un territorio incómodo. Y encuentra tras el primer golpe avasallador, algo inesperado: el orgullo de ser humanos. La certeza de que nuestra carne imperfecta y vulnerable, nuestra experiencia de vida, contiene la sabiduría auténtica.
Sobre Irene Lozano
Irene Lozano es escritora, lingüista y filósofa. Ha dedicado tres décadas a pensar y escribir sobre el lenguaje vivo y hablado. Escribe ensayo, novela, columnas, y cultiva el misterioso oficio de escritora fantasma. Es autora de más de una decena de libros, entre ellos Lenguas en guerra (Premio Espasa de Ensayo). Escribe en elDiario.es y El País, y enseña escritura creativa en la Universidad ArtEZ de Países Bajos y en la Escuela de Escritores de Madrid. Cada quince días publica Voz propia en la era de la IA, una newsletter sobre escritura, pensamiento y lo que nos hace humanos.
Cita de otros autores sobre «Contra la bazofia digital»
«Lo peor es la imprecisión. Tengo la sensación de que Claude, como el resto de los modelos, me fabrica respuestas al peso. Repite las ideas, rellena, da explicaciones larguísimas. Como si fuera más importante marearme que ser certero. La hiperinflación de palabras es otra forma de devaluar el lenguaje. Me irrita su afán de darme cinco opciones, explicarme los pros y los contras de cada una, decirme cuál me recomienda y acabar el párrafo preguntándome: “¿Por cuál empezamos?”. No imita el lenguaje humano, sino el de unos humanos específicos: los pelotas dicharacheros, ansiosos y sabidillos.»
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