La frase más hilarante
La frase más hilarante - (ABCD, 19-4-2008)
El Club de Prensa de Francia concede anualmente el Premio Humor y Política, para distinguir la frase más hilarante pronunciada por un político. Hace unas semanas dio a conocer los seis finalistas de este año, entre los que se encuentran François Bayrou, por haber afirmado, la tarde de su derrota en las elecciones municipales: “Os lo prometo, tendremos otras victorias”; Bernard Laporte, ministro de Deportes, quien al desembarcar en Guadalupe aseguró: “Tenía ganas de ver las Antillas de viva voz”; y Jean-Pierre Raffarin, a quien se atribuye la frase: “Es necesario tener conciencia de la profundidad de la cuestión del sentido”.
Los franceses siempre han gozado de una admirable capacidad para satirizar su vida política. La conservan incluso ahora que sólo queda confusión de su viejo protagonismo en el debate de las ideas. Este Premio en concreto fue instaurado por el Club del Humor Político allá por 1988, con el reconocimiento a un destacado hombre de la vida pública parisina, Jacques Toubon, quien afirmó: “Incluso en avión, estamos todos en el mismo barco”. Dejó de concederse diez años después, cuando ya despuntaba el hoy ministro de Exteriores, Bernard Kouchner: “La contracepción debe tener sus reglas”. De la mano del Club de Prensa de Francia, el galardón se reinstauró en 2002, con un jurado de altura, presidido este año por Jean Moin, todo un ex director de la agencia AFP.
En España, hasta donde yo sé, no existe algo así. Lo más parecido es el Premio a la Pregunta del Millón que concede cada año la Asociación de Periodistas Parlamentarios, aunque sus miembros se toman a sí mismos demasiado en serio. De hecho, el galardón es una pequeña travesura entre otros premios solemnes. Su alcance es limitado, porque sólo toma en cuenta preguntas parlamentarias y porque casi siempre se trata de una gracia voluntaria del diputado en cuestión. Probablemente no lo fue la del ganador de 1997, Carlos Mantilla Rodríguez: “¿Tiene prevista alguna medida el Gobierno para que el bacalao capturado por la flota española no se sienta discriminado con el de otros países?” Y es una de las mejores. Pero si instituciones con medios, como la Asociación de la Prensa o la Agencia Efe , se aplicaran al humor político, aunque sólo fuera una vez al año, con rigor y diligencia, podríamos encontrar a nuestro Jean-Louis Debré que, a propósito del separatismo en Córcega, aseguró: “No me imagino ni por un instante esta isla separada del continente”.




