Asturias es lo que parece
Durante los casi dos meses que ha tardado en dilucidarse quién gobernará Asturias, en las tertulias se ha planteado de forma recurrente la cuestión: ahora se va a saber al fin si UPyD es de izquierdas o de derechas. Eso nos concede...
Leer másY los informes morales, ¿qué dicen de Bankia?
En el asunto de Bankia, no sé si el Gobierno ha leído algún informe sobre la vertiente moral de su rescate, aunque sí parece que, al fin, se ha documentado desde el punto de vista financiero. Ya ha sido suficientemente glosa...
Leer másPor qué Rajoy besa a la rana
Cuando se afirma que el presidente Rajoy carece de relato, él y su círculo cercano interpretan que existe un fallo de comunicación. Animosos, se ponen a comunicar a diestro y siniestro, pero siguen sin tener un relato, es decir, una narrativa que dote a sus actos de legitimación.
Leer másQuieren enloquecernos
El proverbio griego asegura que “aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco”. Y yo estoy convencida de que el duopolio, en su determinación de destruir el país, ha decidido primero enloquecernos a todos...
Leer másEstamos recortando por encima de nuestras posibilidades
Se oye cada vez más a los pragmáticos asegurar que, con tanto ajuste, no sólo no se conseguirá reducir el déficit, sino que además nos vamos a dejar en la gatera todos los pelos de la cohesión social. Mi...
Leer másSe les averió el sentido común
Al presidente del Gobierno le gusta equiparar la economía familiar y la economía nacional. Presumiendo de sentido común, suele asegurar que el Estado no puede permitirse gastar más de lo que ingresa, como tampoco lo puede ha...
Leer másSalvar a la monarquía del monarca
He visto al rey de cerca en dos ocasiones en los últimos cuatro meses: en los actos de celebración de la Constitución de Cádiz y en la apertura solemne de las Cortes. No hacía falta ser muy avispada para percibir la torpeza de sus movimientos, su lentitud física. Fue un comentario generalizado. También veo el país de cerca todos los días. Y lo veo poco más o menos como todo el mundo: asfixiado, desorientado, maltrecho. Ni el Rey está para Safaris, ni el país está para tener a su monarca cazando elefantes. Resulta obvio. La gran incógnita es por qué nadie de su entorno le impidió hacer este viaje. El sentimiento de desaprobación que ha recorrido el país se debe a la atroz insensibilidad que ha quedado al descubierto. Se puede añadir la...
Leer más




